Golpean y amenazan a comunero kakataibo

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Merino Odicio Huayta, miembro de la Comunidad Nativa de Mariscal Cáceres, en Ucayali, fue atacado y herido salvajemente el último sábado al promediar las 3 p.m..

El atentado se produjo mientras regresaba camino hacia la comunidad nativa Mariscal Cáceres, donde fue golpeado por tres hombres en represalia por haber firmado un convenio para erradicar los cultivos ilícitos de hoja de coca en la zona.

El miembro de la etnia kakataibo declaró que fue interceptado por un hombre encapuchado que apareció en medio del camino y le pidió que se detenga, pasaron unos segundos y aparecieron otros dos hombres también encapuchados que salieron del monte.

Según relató Odicio, todos los atacantes lo golpearon produciéndole múltiples cortes en las piernas y brazos. Una vez en el suelo, uno de ellos utilizó una tijera para intentar arrancarle una oreja, dejando una parte de ella colgando. Antes de dejarlo, los agresores le dijeron que el ataque era consecuencia de haber firmado un convenio para la erradicación de cultivos ilícitos de hoja de coca en territorio a través del proyecto CORAH. “Así va a ser para todas las autoridades de tu comunidad. Cuando lleve, todos se mojan”, le increpó uno de los atacantes.

Luego del ataque, un conductor fue quien encontró a Merino Odicio en el suelo y gravemente herido, por lo que fue llevado al hospital de Aguaytía. Asimismo, el Instituto de Defensa Legal comunicó, que Odicio se encuentra estable y no ha perdido la consciencia, pero siente temor de volver a ser atacado. Sin embargo, no ha podido poner la denuncia en la comisaría del sector.

Merino Odicio, es monitor comunitario contra la deforestación de bosques en Ucayali y alerta con ‘drones’ el avance del narcotráfico. Además,es importante mencionar que el proyecto CORAH ha retomado la erradicación de cultivos ilícitos en la Comunidad Nativa de Mariscal Cáceres, después de más de un año de paralización de actividades por la pandemia.

Recordemos que, semanas atrás, la Federación Nacional de Comunidades Kakataibo (Fenacoka) ya había reportado a la Policía amenazas a los comuneros y también la existencia de laboratorios de procesamiento de droga. Sin embargo, hasta el momento las autoridades no se pronuncian sobre el caso.

Ante estos hechos, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (Minjusdh) indica que, de las 103 personas reportadas en situaciones de grave riesgo desde hace dos años, la mayoría vive en las regiones de Ucayali y Huánuco. Según la Defensoría del Pueblo, desde que empezó la pandemia, 10 defensores indígenas fueron asesinados debido a negocios ilegales como la tala clandestina y el narcotráfico. Cuatro de ellos eran de la comunidad kakataibo. (Claudia Rojas)

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