Sobrevivientes COVID-19 podrían morir en 6 meses

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Un reciente estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, Estados Unidos, revela que los sobrevivientes del coronavirus, todos sin excepción, tendrían probabilidades de morir en los siguientes seis meses de ser diagnosticados con la COVID-19.

Según el portal Clarin, la investigación fue publicada en la revista Nature, en la cual participaron más de 87 mil personas con coronavirus y casi 5 millones de pacientes de control de una base de datos.

“Nuestro estudio demuestra que hasta seis meses después del diagnóstico, el riesgo de muerte incluso después de un caso leve no es trivial y aumenta con la gravedad de la enfermedad”, indicó el Dr. Ziyad Al-Aly, autor principal de la investigación.

Asimismo, el doctor Ziyad indica que las consecuencias de la COVID-19 durarán por largos años y que los médicos deberían evaluar a los pacientes que sufrieron de coronavirus.

“No es una exageración decir que las consecuencias para la salud a largo plazo, es la próxima gran crisis de salud de Estados Unidos. Dado que más de 30 millones de estadounidenses han sido infectados con este virus, y que la carga del COVID-19 prolongado es sustancial, los efectos persistentes de esta enfermedad repercutirán durante muchos años e incluso décadas”, añadió el experto.

Asimismo, los investigadores señalan que el coronavirus prolongado puede dañar casi todos los órganos del organismo. También, los expertos registraron problemas de salud recién evaluados que persistieron en los enfermos con COVID-19 durante casi seis meses. ¡Toma nota!

Sistema nervioso: Dolores de cabeza, problemas de memoria, ictus y problemas con los sentidos del olfato y gusto.

Sistema respiratorio: Niveles bajos de oxígeno en la sangre, tos persistente y problemas para respirar.

Salud mental: Depresión, ansiedad, problemas para conciliar el sueño y abuso de sustancias.

Metabolismo: Colesterol alto, obesidad y diabetes.

Sistema cardiovascular: Padecimiento coronario agudo, insuficiencia cardíaca, palpitaciones y ritmos cardíacos irregulares.

Sistema gastrointestinal: Diarrea, estreñimiento y reflujo ácido.

Riñones: Lesión renal aguda y mal renal crónico que en casos críticos podría necesitar diálisis.

Regulación de la coagulación: Coágulos de sangre en los pulmones y piernas.

Piel: Caída de cabello y erupción.

Salud general: Fatiga, malestar y anemia.

Sistema musculoesquelético: Debilidad muscular y dolor articular.

Hasta el momento ninguna persona recuperada de coronavirus ha padecido todas estas dolencias, sin embargo, muchos pacientes tuvieron varias de ellas.

“En comparación con la gripe, COVID-19 mostró una carga de enfermedad notablemente alta, tanto en la magnitud de riesgo como en la amplitud de la participación del sistema de órganos”.

“Long COVID-19 es más que un síndrome posviral típico. El tamaño del riesgo de enfermedad y muerte y el grado de afectación del sistema de órganos es mucho mayor que lo que vemos con otros virus respiratorios, como la influenza”, enfatizó.

Cabe señalar que los investigadores manifestaron que algunos de estos problemas de salud pueden mejorar con el tiempo y algunos podrían agravarse.

“Continuaremos siguiendo a estos pacientes (recuperados de COVID-19) para ayudarnos a comprender los impactos continuos del virus más allá de los primeros seis meses después de la infección. Estamos a poco más de un año de esta pandemia, por lo que puede haber consecuencia aún no visible“, puntualizó Al-Aly.

¿Qué es un coronavirus?

Son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. En los humanos, se sabe que varios coronavirus causan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS).

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